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Sintomatología & Diagnóstico

Síntomas & Diagnóstico

Sintomatología de la Enfermedad Celíaca (EC)

Los síntomas más frecuentes son: pérdida de peso, pérdida de apetito, fatiga, náuseas, vómitos, diarrea, distensión abdominal, pérdida de masa muscular, retraso del crecimiento, alteraciones del carácter (irritabilidad, apatía, introversión, tristeza), dolores abdominales, meteorismo, anemia por déficit de hierro resistentes a tratamiento.

Sin embargo, tanto en el niño como en el adulto, los síntomas pueden ser atípicos o estar ausentes, dificultando el diagnóstico.

Diagnóstico de la Enfermedad Celíaca

Para diagnosticar la EC contamos con diferentes herramientas (historia clínica, exploración física, serología, genética e histología) que deben ser valoradas mientras el individuo realiza una dieta normal, con cantidades de gluten adecuadas. No obstante, no debemos olvidar que ninguna de ellas por sí sola sirve para establecer un diagnóstico definitivo. Una correcta indicación e interpretación de cada una de ellas resulta de gran importancia a la hora de llegar a establecer un diagnóstico adecuado. El inicio de una DSG sin haber realizado de forma correcta el mismo obligará a la planificación de una prueba de provocación con la reintroducción del gluten en la dieta.

Historia clínica (síntomas)

  1. No hay un cuadro clínico específico ligado a la EC sino que puede presentarse con una gran variedad de signos y síntomas inespecíficos.
  2. Debido a su carácter sistémico, la sintomatología de la EC no se limita al ámbito digestivo. Es importante sospechar su existencia no solo en personas con síntomas gastrointestinales evidentes sino también en los que tengan un cuadro clínico menos claro o incluso que solo presenten manifestaciones extradigestivas.
  3. Existen formas asintomáticas, más frecuentes en los denominados grupos de riesgo de EC. De forma activa debe investigarse la existencia de una EC en ellos, independientemente de que refieran síntomas o no.

Marcadores serológicos 

Uno de los componentes de la respuesta inmune que se origina en la EC es la producción de anticuerpos específicos dirigidos frente a diferentes antígenos. Todos ellos pueden ser de clase IgA o IgG, siendo los primeros generalmente los más sensibles y específicos.  

  1. Para el despistaje de la EC se recomienda como test de primera elección la determinación cuantitativa mediante técnica de ELISA de anticuerpos de clase IgA frente a la transglutaminasa tisular (TG2), independientemente de la edad. Muestran una buena estandarización y rentabilidad con valores muy elevados de sensibilidad (100%) y especificidad (95%).
  2. No se recomienda en el estudio inicial para despistaje de EC, la determinación de anticuerpos anti-endomisio (EMA).
  3. Se desaconseja el uso de los anticuerpos anti-gliadina nativa tanto de tipo IgA como IgG, debido a que muestran una pobre sensibilidad y especificidad. 

Estudio genético HLA 

  1. El 95% de los celiacos poseen alelos que codifican la molécula de HLA DQ2. La mayor parte de los celiacos negativos para DQ2 poseen alelos que codifican la molécula DQ8.
  2. Un 30% de la población general presenta los alelos de riesgo, pero no desarrollan la EC. Por tanto, un estudio genético DQ2/DQ8 positivo no implica un diagnóstico de EC. 

Biopsia intestinal (BI) 

Su objetivo es constatar la existencia de una lesión intestinal. El hallazgo histológico más sugestivo de la presencia de una EC, es la atrofia vellositaria con hiperplasia críptica y aumento de los linfocitos epiteliales (LIE). 

  1. La BI preferentemente debe realizarse mediante endoscopia digestiva alta ya que, a diferencia de la cápsula, permite la visualización directa de la mucosa y la obtención de diversas biopsias dirigidas de diferentes áreas.
  2. La lesión intestinal ligada a la EC es parcheada y su interpretación no siempre es fácil, por lo que deben obtenerse al menos 4 muestras de 2ª-3ª porción duodenal, y al menos una de bulbo, recomendándose que se tomen de una en una.
  3. El informe histopatológico debe estar estandarizado, incluyendo una descripción de la orientación, la evaluación de las vellosidades, de las criptas, la relación vellosidad/cripta y el número de LIE. Se recomienda la clasificación de Marsh modificada por Oberhuber para categorizar las distintas lesiones histológicas.

Tipo 0. Preinfiltrativa Mucosa normal. 

Tipo 1. Infiltrativa Aumento de LIE con arquitectura vellositaria conservada(a). 

Tipo 2. Hiperplásica Hiperplasia críptica y aumento de LIE. 

Tipo 3. Destructiva Atrofia vellositaria (relación vellosidad/cripta < 3:1 en 2ª-3ª porción duodenal o < 2:1 en bulbo) con hiperplasia criptica. En función del grado de atrofia, se distinguen: 3a: atrofia vellositaria parcial. 3b: atrofia vellositaria subtotal. 3c: atrofia vellositaria total. 

Tipo 4. Hipoplásica Mucosa plana con hipoplasia de criptas e inflamación leve con un número de LIE normal. 

Criterios diagnósticos de la Enfermedad Celíaca en el niño 

En 2020, la ESPGHAN publica nuevas recomendaciones para el diagnóstico de la EC en población pediátrica, en base a la nueva evidencia existente e incluye la posibilidad de realizar el diagnóstico de celiaquía en individuos asintomáticos siguiendo la misma estrategia que en individuos sintomáticos. 

  1. Para poder realizar el diagnóstico de EC el niño debe estar realizando una dieta con gluten.
  2. Ante un niño con síntomas sugerentes de EC, la presencia de unos valores de IgA anti-TG2 superiores a 10 veces el LSN, junto con IgA EMA positivos, determinados en una segunda muestra de sangre, son suficientes para establecer el diagnóstico de EC, sin necesidad de BI ni determinación del HLA. Esta estrategia obliga a confirmar la mejoría de los síntomas y signos, y la normalización del estudio serológico, tras la instauración de la DSG.
  3. En individuos asintomáticos, con valores de IgA anti-TG2 superiores a 10 veces el LSN, junto con unos IgA EMA positivos determinados en una segunda muestra de sangre, podría también obviarse la BI. No obstante, esta estrategia en ausencia de síntomas presenta un menor valor predictivo positivo.
  4. En el resto de las situaciones, es obligatoria la realización de una BI para el diagnóstico de una EC. Esto es:
    · Individuos que, presentando cifras de IgA anti-TG2 superiores a 10 veces el LSN, tienen IgA EMA negativos.
    · Individuos con títulos de IgA anti-TG2 menores a 10 veces el LSN del laboratorio, independientemente de que los IgA EMA sean positivos o negativos.
    · Individuos con DM-I asintomáticos, aunque presenten cifras de IgA anti-TG2 superiores a 10 veces el LSN para el laboratorio y los IgA EMA positivos. 

Criterios diagnósticos de la Enfermedad Celíaca en el adulto 

La confirmación del diagnóstico de EC debe basarse en la presencia de datos clínicos, serología positiva y lesión histológica concordante. A diferencia de lo que ocurre en el niño, para el diagnóstico en los adultos, todas las Sociedades de Gastroenterología (American College of Gastroenterology, Bristish Society of Gastroenterology y UK National Institute for Health and Care Excellence) determinan la necesidad de la BI sin la retirada de gluten previa de la dieta.

Manifestaciones

Se estima que un porcentaje muy elevado de pacientes (> 80 %) están sin diagnosticar debido en gran medida al desconocimiento de los médicos de atención primaria, que son el primer filtro por el que pasan las personas celiacas. La inconsciencia de la heterogeneidad de la posible sintomatología asociada a la enfermedad celiaca por parte del colectivo médico puede conllevar a un retraso o incluso a un no diagnóstico de esta patología.

No obstante, el reconocimiento de otras formas atípicas de manifestarse y asintomáticas, combinadas con la mayor y mejor utilización de las pruebas complementarias disponibles, ha permitido poner de manifiesto la existencia de diferentes tipos de enfermedad celiaca.

Tipos de EC

En base a las manifestaciones clínicas y los resultados de las pruebas complementarias, es factible determinar diferentes presentaciones de la EC que quedan reconocidas y definidas según la clasificación de Oslo:

  • EC sintomática: caracterizada por la presencia de evidentes síntomas gastrointestinales y extraintestinales atribuibles al consumo de gluten, con serología, +/- biopsia, consistentes con EC.
  • EC asintomática: aquella en la que los individuos no presentan síntomas asociados a la EC, pero con una lesión intestinal que revierten con la DSG. Generalmente son diagnosticados a través de programas de cribado.
  • EC potencial (ECP): referida a pacientes con serología positiva y mucosa intestinal normal.
  • EC subclínica: considerada como aquella sin signos o síntomas suficientes para investigar la presencia de EC en la práctica clínica habitual.
  • EC refractaria (ECR): definida como la persistencia de síntomas y signos de malabsorción con atrofia vellositaria a pesar de una DSG estricta durante más de 12 meses en ausencia de otras enfermedades.

Otras preguntas frecuentes:

¿Qué quiere decir patología multisistémica?

Que puede verse afectado cualquier otro sistema del cuerpo humano, no únicamente al aparato digestivo, provocando síntomas extra-intestinales.

Que en el desarrollo de la enfermedad interviene nuestro sistema inmunitario obligando a las defensas de la persona celíaca a reaccionar ante la ingesta de gluten, en este caso, es la reacción autoinmune la que daña la mucosa del intestino y destruye las vellosidades intestinales encargadas de absorber los nutrientes necesarios para mantenernos sanos.

Son los marcadores que indican la existencia de la predisposición genética que aumenta la probabilidad de padecer la enfermedad. Sin embargo, presentar genética compatible no implica llegar a desarrollar la patología.

Es un término médico que hace referencia a cualquier alteración patológica producida en el tracto digestivo.

En base a las manifestaciones clínicas y los resultados de las pruebas complementarias, es factible determinar diferentes presentaciones de la EC que quedan reconocidas y definidas según la clasificación de Oslo:

  • EC sintomática: caracterizada por la presencia de evidentes síntomas gastrointestinales y extraintestinales atribuibles al consumo de gluten, con serología, +/- biopsia, consistentes con EC.
  • EC asintomática: aquella en la que los individuos no presentan síntomas asociados a la EC, pero con una lesión intestinal que revierten con la DSG. Generalmente son diagnosticados a través de programas de cribado.
  • EC potencial (ECP): referida a pacientes con serología positiva y mucosa intestinal normal.
  • EC subclínica: considerada como aquella sin signos o síntomas suficientes para investigar la presencia de EC en la práctica clínica habitual.
  • EC refractaria (ECR): definida como la persistencia de síntomas y signos de malabsorción con atrofia vellositaria a pesar de una DSG estricta durante más de 12 meses en ausencia de otras enfermedades.

Sintomatología de la Enfermedad Celíaca (EC)

Los síntomas más frecuentes son: pérdida de peso, pérdida de apetito, fatiga, náuseas, vómitos, diarrea, distensión abdominal, pérdida de masa muscular, retraso del crecimiento, alteraciones del carácter (irritabilidad, apatía, introversión, tristeza), dolores abdominales, meteorismo, anemia por déficit de hierro resistentes a tratamiento.

Sin embargo, tanto en el niño como en el adulto, los síntomas pueden ser atípicos o estar ausentes, dificultando el diagnóstico.

Diagnóstico de la Enfermedad Celíaca

Para diagnosticar la EC contamos con diferentes herramientas (historia clínica, exploración física, serología, genética e histología) que deben ser valoradas mientras el individuo realiza una dieta normal, con cantidades de gluten adecuadas. No obstante, no debemos olvidar que ninguna de ellas por sí sola sirve para establecer un diagnóstico definitivo. Una correcta indicación e interpretación de cada una de ellas resulta de gran importancia a la hora de llegar a establecer un diagnóstico adecuado. El inicio de una DSG sin haber realizado de forma correcta el mismo obligará a la planificación de una prueba de provocación con la reintroducción del gluten en la dieta. 

Historia clínica (síntomas)

  1. No hay un cuadro clínico específico ligado a la EC sino que puede presentarse con una gran variedad de signos y síntomas inespecíficos.
  2. Debido a su carácter sistémico, la sintomatología de la EC no se limita al ámbito digestivo. Es importante sospechar su existencia no solo en personas con síntomas gastrointestinales evidentes sino también en los que tengan un cuadro clínico menos claro o incluso que solo presenten manifestaciones extradigestivas.
  3. Existen formas asintomáticas, más frecuentes en los denominados grupos de riesgo de EC. De forma activa debe investigarse la existencia de una EC en ellos, independientemente de que refieran síntomas o no.

Marcadores serológicos 

Uno de los componentes de la respuesta inmune que se origina en la EC es la producción de anticuerpos específicos dirigidos frente a diferentes antígenos. Todos ellos pueden ser de clase IgA o IgG, siendo los primeros generalmente los más sensibles y específicos.  

  1. Para el despistaje de la EC se recomienda como test de primera elección la determinación cuantitativa mediante técnica de ELISA de anticuerpos de clase IgA frente a la transglutaminasa tisular (TG2), independientemente de la edad. Muestran una buena estandarización y rentabilidad con valores muy elevados de sensibilidad (100%) y especificidad (95%).
  2. No se recomienda en el estudio inicial para despistaje de EC, la determinación de anticuerpos anti-endomisio (EMA).
  3. Se desaconseja el uso de los anticuerpos anti-gliadina nativa tanto de tipo IgA como IgG, debido a que muestran una pobre sensibilidad y especificidad. 

Estudio genético HLA 

  1. El 95% de los celiacos poseen alelos que codifican la molécula de HLA DQ2. La mayor parte de los celiacos negativos para DQ2 poseen alelos que codifican la molécula DQ8.
  2. Un 30% de la población general presenta los alelos de riesgo, pero no desarrollan la EC. Por tanto, un estudio genético DQ2/DQ8 positivo no implica un diagnóstico de EC. 

Biopsia intestinal (BI) 

Su objetivo es constatar la existencia de una lesión intestinal. El hallazgo histológico más sugestivo de la presencia de una EC, es la atrofia vellositaria con hiperplasia críptica y aumento de los linfocitos epiteliales (LIE). 

  1. La BI preferentemente debe realizarse mediante endoscopia digestiva alta ya que, a diferencia de la cápsula, permite la visualización directa de la mucosa y la obtención de diversas biopsias dirigidas de diferentes áreas.
  2. La lesión intestinal ligada a la EC es parcheada y su interpretación no siempre es fácil, por lo que deben obtenerse al menos 4 muestras de 2ª-3ª porción duodenal, y al menos una de bulbo, recomendándose que se tomen de una en una.
  3. El informe histopatológico debe estar estandarizado, incluyendo una descripción de la orientación, la evaluación de las vellosidades, de las criptas, la relación vellosidad/cripta y el número de LIE. Se recomienda la clasificación de Marsh modificada por Oberhuber para categorizar las distintas lesiones histológicas.

Tipo 0. Preinfiltrativa Mucosa normal. 

Tipo 1. Infiltrativa Aumento de LIE con arquitectura vellositaria conservada(a). 

Tipo 2. Hiperplásica Hiperplasia críptica y aumento de LIE. 

Tipo 3. Destructiva Atrofia vellositaria (relación vellosidad/cripta < 3:1 en 2ª-3ª porción duodenal o < 2:1 en bulbo) con hiperplasia criptica.En función del grado de atrofia, se distinguen: 3a: atrofia vellositaria parcial. 3b: atrofia vellositaria subtotal. 3c: atrofia vellositaria total. 

Tipo 4. Hipoplásica Mucosa plana con hipoplasia de criptas e inflamación leve con un número de LIE normal. 

Criterios diagnósticos de la Enfermedad Celíaca en el niño 

En 2020, la ESPGHAN publica nuevas recomendaciones para el diagnóstico de la EC en población pediátrica, en base a la nueva evidencia existente e incluye la posibilidad de realizar el diagnóstico de celiaquía en individuos asintomáticos siguiendo la misma estrategia que en individuos sintomáticos. 

  1. Para poder realizar el diagnóstico de EC el niño debe estar realizando una dieta con gluten.
  2. Ante un niño con síntomas sugerentes de EC, la presencia de unos valores de IgA anti-TG2 superiores a 10 veces el LSN, junto con IgA EMA positivos, determinados en una segunda muestra de sangre, son suficientes para establecer el diagnóstico de EC, sin necesidad de BI ni determinación del HLA. Esta estrategia obliga a confirmar la mejoría de los síntomas y signos, y la normalización del estudio serológico, tras la instauración de la DSG.
  3. En individuos asintomáticos, con valores de IgA anti-TG2 superiores a 10 veces el LSN, junto con unos IgA EMA positivos determinados en una segunda muestra de sangre, podría también obviarse la BI. No obstante, esta estrategia en ausencia de síntomas presenta un menor valor predictivo positivo.
  4. En el resto de las situaciones, es obligatoria la realización de una BI para el diagnóstico de una EC. Esto es:
    ·
    Individuos que, presentando cifras de IgA anti-TG2 superiores a 10 veces el LSN, tienen IgA EMA negativos.
    · Individuos con títulos de IgA anti-TG2 menores a 10 veces el LSN del laboratorio, independientemente de que los IgA EMA sean positivos o negativos.
    · Individuos con DM-I asintomáticos, aunque presenten cifras de IgA anti-TG2 superiores a 10 veces el LSN para el laboratorio y los IgA EMA positivos. 

Criterios diagnósticos de la Enfermedad Celíaca en el adulto 

La confirmación del diagnóstico de EC debe basarse en la presencia de datos clínicos, serología positiva y lesión histológica concordante. A diferencia de lo que ocurre en el niño, para el diagnóstico en los adultos, todas las Sociedades de Gastroenterología (American College of Gastroenterology, Bristish Society of Gastroenterology y UK National Institute for Health and Care Excellence) determinan la necesidad de la BI sin la retirada de gluten previa de la dieta.

Manifestaciones

Se estima que un porcentaje muy elevado de pacientes (> 80 %) están sin diagnosticar debido en gran medida al desconocimiento de los médicos de atención primaria, que son el primer filtro por el que pasan las personas celiacas. La inconsciencia de la heterogeneidad de la posible sintomatología asociada a la enfermedad celiaca por parte del colectivo médico puede conllevar a un retraso o incluso a un no diagnóstico de esta patología.

No obstante, el reconocimiento de otras formas atípicas de manifestarse y asintomáticas, combinadas con la mayor y mejor utilización de las pruebas complementarias disponibles, ha permitido poner de manifiesto la existencia de diferentes tipos de enfermedad celiaca.

Tipos de EC

En base a las manifestaciones clínicas y los resultados de las pruebas complementarias, es factible determinar diferentes presentaciones de la EC que quedan reconocidas y definidas según la clasificación de Oslo:

  • EC sintomática: caracterizada por la presencia de evidentes síntomas gastrointestinales y extraintestinales atribuibles al consumo de gluten, con serología, +/- biopsia, consistentes con EC.
  • EC asintomática: aquella en la que los individuos no presentan síntomas asociados a la EC, pero con una lesión intestinal que revierten con la DSG. Generalmente son diagnosticados a través de programas de cribado.
  • EC potencial (ECP): referida a pacientes con serología positiva y mucosa intestinal normal.
  • EC subclínica: considerada como aquella sin signos o síntomas suficientes para investigar la presencia de EC en la práctica clínica habitual.
  • EC refractaria (ECR): definida como la persistencia de síntomas y signos de malabsorción con atrofia vellositaria a pesar de una DSG estricta durante más de 12 meses en ausencia de otras enfermedades.

Otras preguntas frecuentes:

¿Qué quiere decir patología multisistémica?

Que puede verse afectado cualquier otro sistema del cuerpo humano, no únicamente al aparato digestivo, provocando síntomas extra-intestinales.

Que en el desarrollo de la enfermedad interviene nuestro sistema inmunitario obligando a las defensas de la persona celíaca a reaccionar ante la ingesta de gluten, en este caso, es la reacción autoinmune la que daña la mucosa del intestino y destruye las vellosidades intestinales encargadas de absorber los nutrientes necesarios para mantenernos sanos.

Son los marcadores que indican la existencia de la predisposición genética que aumenta la probabilidad de padecer la enfermedad. Sin embargo, presentar genética compatible no implica llegar a desarrollar la patología.

Es un término médico que hace referencia a cualquier alteración patológica producida en el tracto digestivo.

En base a las manifestaciones clínicas y los resultados de las pruebas complementarias, es factible determinar diferentes presentaciones de la EC que quedan reconocidas y definidas según la clasificación de Oslo:

  • EC sintomática: caracterizada por la presencia de evidentes síntomas gastrointestinales y extraintestinales atribuibles al consumo de gluten, con serología, +/- biopsia, consistentes con EC.
  • EC asintomática: aquella en la que los individuos no presentan síntomas asociados a la EC, pero con una lesión intestinal que revierten con la DSG. Generalmente son diagnosticados a través de programas de cribado.
  • EC potencial (ECP): referida a pacientes con serología positiva y mucosa intestinal normal.
  • EC subclínica: considerada como aquella sin signos o síntomas suficientes para investigar la presencia de EC en la práctica clínica habitual.
  • EC refractaria (ECR): definida como la persistencia de síntomas y signos de malabsorción con atrofia vellositaria a pesar de una DSG estricta durante más de 12 meses en ausencia de otras enfermedades.

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